Sociedad Amantes del País

Inicio » Conceptos » Servicios públicos como un ‘derecho’, nunca un ‘favor’

Servicios públicos como un ‘derecho’, nunca un ‘favor’

VÍDEO: TRIBUTO AL PERÚ

HIMNO DEL PERÚ VERSIÓN QUECHUA

HIMNO DEL PERÚ VERSIÓN ASHANINKA

HIMNO DEL PERÚ VERSIÓN AYMARA

HIMNO DEL PERU VERSION HEAVY METAL

a

Archivos

Mapa de visitas

Calendario

febrero 2009
L M X J V S D
« Ene   Mar »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  
La responsabilidad sobre el contenido de los artículos corresponde a sus respectivos autores, no representa necesariamente la opinión institucional de la Sociedad Amantes del País.

Traductor en línea


directorio de weblogs. bitadir
Blogalaxia
Peru Blogs

Estadísticas del Blog

  • 489,237 hits

Ingrese su dirección de correo electrónico para recibir gratuitamente notificaciones de actualización de este blog. Luego haga click en 'suscribirme'.

Únete a otros 86 seguidores

Síguenos en facebook

Por Edistio Cámere

Suele ser bandera de gestas electorales el ofrecimiento de mayor cobertura y además la gratuidad de los diferentes servicios públicos. Y el gobernante, ya sentado en la sede de Pizarro, cree -¿por qué dudar de su buena intención?- que él es el llamado a atender a las personas indigentes, o carentes de recursos, en sus necesidades y demandas de educación, salud, seguridad, justicia, vivienda… ¡Ah, por cierto, los no indigentes y con pocos recursos, que se apañen como puedan!  cola-servicios-publicos-11

 

No pretendo entrar en la discusión tan manida si los servicios públicos deben estar en manos del Estado o del sector privado.  Más bien me interesa resaltar que “el infierno está empedrado de buenas intenciones”.  En efecto, atendiendo el presupuesto nacional, los ítems referidos a los servicios públicos son magros en recursos económicos. En la práctica uno asigna recursos en orden a una valoración previa de los objetivos. Cuanto más importante -de modo permanente o circunstancial- sea un objetivo para uno, tanto más tiempo y recursos asignará para su consecución. Con sólo este criterio ¿no resultan cansinas las quejas en torno a la eficacia y eficiencia de los servicios públicos?

Constituye otro hecho relevante que la mayoría de estos servicios hace referencia o, mejor, tienen que ver menos con el ‘quehacer’ y más con el ‘ser’ del usuario. Por lo tanto, el servicio se sustenta en el trato, en las relaciones interpersonales y sobre todo en una atención diferenciada con arreglo a las necesidades de cada usuario. La persona que acude a un servicio público se aparta momentáneamente de su circuito productivo para resolver un problema que le impide ser eficaz en su actividad.

 

Un mal trato o una ineficiente atención atenta contra su contribución a la  sociedad, pues se ve obligado a repetir su asistencia a un determinado servicio público. El tiempo que pierde ¿quién se lo recompensa? A la vez, aquellos servicios tienen un sentido ético claramente específico: apuntan al bien común. Si no cumplen con su finalidad, contribuyendo -no de cualquier manera, sino eficientemente- a la satisfacción de las necesidades básicas de sus usuarios,   ¿qué tienen de servicio? y ¿qué de públicos?

 

La verdad de las cosas, los servicios públicos deberían tener el ‘ISO 9000’, por sus fines y sobre todo cara a sus usuarios. Los empleados de dichos servicios no son ciertamente los culpables. Me temo que están abandonados a su suerte, sin una motivación adecuada y menos con unos procedimientos que les permitan actuar con libertad para asumir decisiones apropiadas a las diferentes situaciones que enfrenta. Salirse del reglamento afecta su permanencia y, en el mejor de los casos, empaña su hoja de vida. Creo que es importante confiar en  su criterio y en su capacidad profesional.

 

Nada puede justificar la precariedad de los servicios públicos. Su ineficiencia es grave porque afrenta la dignidad de la persona. Estos se orientan fundamentalmente a personas carentes de recursos económicos, que por su misma condición no tienen capacidad de elección. Están irremediablemente orientados a utilizarlos. El habitual usuario percibe que el Estado tiene el monopolio de dichos servicios. El mal trato, la ineficiencia, las eternas colas y esperas… ¿no son un modo impune de restregarles en su propia cara su condición de pobres?

 

Los gobiernos no pueden tranquilizar su conciencia social abocándose a  estimular la producción y/o a afinar sus estrategias para recaudar más tributos.  El problema es de valoración real de los fines de los servicios públicos. No es justo blandir la espada de la gratuidad cuando con esa misma arma se lesiona la dignidad de la persona. Alternativas hay… si tan sólo se viera ‘personas’ en vez de presuntos ‘votos’.

Anuncios

2 comentarios

  1. Augusto dice:

    Los servicios públicos son un derecho que los Estados reconocen a los ciudadanos y se reconocen a sí mismos como los obligados a suministrarlos ya sea personalmente o a través de terceros. Por lo tanto, cuando un político candidato nos ofrece ‘hacernos el favor’ de colocar agua o desagüe en nuestra localidad, no debemos pensar que le debemos a él eso, NO.
    Todos los peruanos tenemos derecho al desarrollo de nuestras localidades y a nuestra promoción como personas, por ello es que el Estado tiene la misión de responder a esas necesidades y supervizar que se administren justa y eficientemente.
    Ahora, debemos exigir calidad en su administración y calidad en la atención de los servidores públicos que trabajan en las oficinas que tienen que ver con estos servicios, porque ninguno de esos dos eslabones puede fallar. Por dos razones: porque para eso existe el Estado y porque como ciudadanos que tributamos y tenemos el derecho de vivir dignamente, debemos recibir buen servicio y buen trato. Además, ¿cómo es que se les olvida a los servidores públicos que sus sueldos salen de las arcas del Estado que cada uno de nosotros colaboramos en llenar con nuestros impuestos?

  2. JUAN CARLOS dice:

    Les comento sobre algunos temas que tienen que ver con los servicios de saneamiento, sector que conozco bastante. Los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado se brindan a través de 50 empresas públicas, 48 dependientes de las municipalidades, una concesionada al sector privado, digamos cuasi, por que sigue dependiendo de las inversiones públicas y una dependiente del gobierno central: sedapal.
    Salvo pocas empresas yo diría 4: Lima, Arequipa, Cuzco y La Libertad, pero en ningun caso cubren toda la región, se les puede considerar empresas. Mayormente son dominadas por las autoridades municipales, quienes tienen fuerte intromisión política, se comprederá lo que eso causa en la gestión y el propio clima laboral. No obstante que las normas tratan de evitar la intromisión de los políticos en el manejo empresarial, no se cumplen.
    Sedapal en los 90´S consiguió que la planta de agua potable tuviera ISO, fue la segunda a nivel mundial.
    Por otro lado existe una fuerte regulación por parte del mef que ahoga cualquier reforma que se quiera efectuar, y que muchas de las veces no son compatibles con las metas dispuestas por el otro regulador. ¿ Que hacer?

    a) Reducir el número de empresas a por lo menos una oir cada región, menos sería ideal.
    b) Convertirlas en Empresas Mixtas con presencia del Capital Privado, fortaleciendo al regulador sunass, pero disminuyendo los excesivos controles del mef en materia presupuestal y de finnaciamiento, con adecuadas garantías. Esperemos que el el próximo gobierno se puedan estudiar estas alternativas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: