
Por Tatiana Coello
Nuestro sistema jurídico prevé que el derecho de defensa es una garantía fundamental e irrenunciable. Me pregunto entonces ¿cómo se puede condenar a muerte a un ser que no ha nacido y que no puede aún ejercer ni siquiera ese derecho? Lo único que tiene entre manos esa personita es ‘la vida’ que se le presenta en cada proceso en el que se multiplican y especializan sus células, que lo arrulla con cada uno de los latidos de su corazoncito y que participa con él de su alegría al cobijarse en el templo del útero de la madre.
El Perú es un país cuya legislación defiende la vida como principio constitucional. Y por eso tenemos que proteger al sujeto del derecho desde el momento en que este existe, y ese instante es cuando es concebido en el seno materno. Por ende, no tiene ningún asidero legal que las mal llamadas ‘feministas’ griten a voz en cuello que el abortar (matar) al ser que llevan en su vientre sea una decisión que les compete solo a ellas. No es cierto, porque ellas son solo un medio para que esa vida progrese, no son ellas quienes puedan disponer si vive o muere ese ser que, paradójicamente, en caso lo dejaran nacer, las llamaría dulcemente ‘mamá’.
¿Podemos estar de acuerdo con ésto? un vídeo para ver qué significa el aborto…
Testimonio de una niña violada que optó por tener a su bebé y aboga hoy por el derecho a la vida…
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Participemos de la marcha que hace eco de ese llamado de 






